24.4.09


En la delgadez joven de esos años, la muerte ya andaba dando vueltas. Enropados de verde oliva vemos rendidos a estos adolescentes en el Monte Longdon. No sabían que un país los dejaba ahí para siempre. Basta mirar esta Argentina desvastada por avaricia. El futuro, parece, que es el lugar donde dejaran el cuerpo muerto de este pibe soldado, el que marcha solo, a la espalda solidaria de otro conscripto del Regimiento 7 de Infantería.

18.2.08


en tus manos un momento que tiembla el soldado mojado vacio
a morir o matar
su bolsa de rancho

11.11.07

Del Poema Abril nos Traería de Gustavo Caso Rosendi

3.11.07

esperaba a nadie

con leña ardiendo de frío y un trago servido sobre la mesa

palmas en la calle

y por la hendija de la puerta veo a seis soldados

llaman a mi nombre tantos años y

yo mismo con cinco en la vereda

los hice entrar y se acomodaron

como si el tiempo no hubiese pasado

nos emborrachamos

con mis 45 recién cumplidos

sirviendo una y otra copa de vino rosado

Se fueron a la madrugada

dejaron una bolsa de rancho

un fusil

y las pisadas de turba

casi sus huellas

marcadas en el cerámico

23.9.07


DOBLE DE CAFE

Ladraba y la mañana

era el sabor de la palabra al paladar de un perro

Deseaba a una camarera

desnudarla del café

Ladraba y parecía posible que un día

el humo

y la belleza sabuesa

recorran todas las calles

de los desechos turgentes

Pero ladraba y ni siquiera era un perro

Tampoco una camarera tejía

su ausencia en el humo

Era una fugaz mañana de otoño que ladraba y soñaba

curvas de un café que perramente besaba

1.4.07

inconcluso
siendo el fragmento de una trinchera desheredado del pecho lácteo con casco lírico pero de recuerdo despojado en ascensión al sol era un destino quemado ya cuando lleno de efusión al derrumbar su piel (otra escarapela incompleta de abril) fue designado ilustre por el municipio en el hielo de un papel para colgar

2.2.07

Las llamas alargadas exageran sus muecas de risas de dientes
helados
juegan con las sombras
naranja mortecino iluminan sus caras
masticamos los restos de una oveja
y los huesos son devueltos al fuego

Desconocidas muertes soplan los leños y
liberan humos en júbilo
pariendo
de sus entrañas una silueta emerge
como espuma en charcos empavonados

Rita pisa las uñas de las llamas
pisotea mi débil espíritu
lleva puesta la tanguita blanca de Villa Gesell
asoman lluvias de sus piernas doradas y un leve
rítmo a cenizas inquietas
la cabeza tirada hacia atrás tiene los ojos cerrados
con sus tetas sacude víctimas y me apunta
su pelo azul abierto
en abanico de póker de corazones estalla

Rita danza transhumeantes bandadas de amor

Las tripas de mis ojos derraman mil susurros
serenos y afligidos
todos vomitamos pedazos de oveja

Rita riega cómicas virutas rojas y la tanga cae
como moneda de plata irritada por el frio
su cuerpo de humo bulle en el delirio hecho carne
huele al carbón de un palacio en llamas

Toman a Rita de la cintura
la bajan del pedestal de fuego
llevan su figura humeante
como el trofeo de un grand-prix
escucho grititos
esa risa que ella enciende cuando esta féliz

Las brasas en el fondo de las brasas dibujan cielos infieles
a la soledad le crecen mujeres
de vuelo inverso a la cigueña